miércoles, 2 de abril de 2014

GRAN JORNADA BECA TRABAJO

REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA MINISTERIO DE EDUCACIÓN UNIVERSITARIA UNIVERSIDAD BOLIVARIANA DE VENEZUELA - LARA


 GRAN JORNADA BECA TRABAJO DEL 03, 04 y 07 DE ABRIL DE 2014

 PARA TODOS LOS ESTUDIANTES REGULARES DE LA UBV INTERESADOS EN OPTAR POR EL BENEFICIO DE BECA TRABAJO INTERESADOS DIRIGIRSE A LAS INSTALACIONES DE LA UNIVERSIDAD BOLIVARIANA DE VENEZUELA EN BARQUISIMETO CORPOLARA, EN HORARIOS COMPRENDIDOS DE 8:30AM A 12:00PM Y DE 1:00 A 3:30PM.
 PARA ELLO DEBEN CONSIGNAR LO SIGUIENTE:

1.- CONSTANCIA DE ESTUDIOS VIGENTE.

 2.- RESUMEN CURRICULAR.

 3.- DOS (2) REFERENCIAS PERSONALES (indicando Nombre. C.I., teléfono, dirección y copia de la cédula de la persona que emita la referencia, con una fecha de elaboración no mayor a 30 días).

 4.- DOS (2) COPIAS DE LA CÉDULA DE IDENTIDAD DEL SOLICITANTE.

5.- DOS (2) FOTOS TAMAÑO CARNET.

 6.- RECIBO ACTUALIZADO DE ALGÚN SERVICIO QUE INDIQUE LA DIRECCIÓN DE RESIDENCIA O EN SU DEFECTO UNA CONSTANCIA DE RESIDENCIA (con una vigencia NO MAYOR a dos meses) 7.- UNA CARPETA MARRÓN TAMAÑO OFICIO CON SU GANCHO.

jueves, 20 de febrero de 2014

LA UBV LARA CONVOCA A LA MEGA MARCHA POR LA PAZ Y LA VIDA, VIERNES 21-02-14

SE CONVOCA A TODA LA COMUNIDAD UBEVISTA ESTUDIANTES, PROFESORES, ADMINISTRATIVOS Y OBRERO A LA MEGA MARCHA A EFECTUARSE EL 21/02/2014 POR LA PAZ Y LA VIDA Y EN APOYO A NUESTRO PRESIDENTE OBRERO NICOLAS MADURO A PARTIR DE LAS 2:00 PM EN EL OBELISCO DILE NO AL FACISMO

jueves, 6 de febrero de 2014

La izquierda al revés. ¿Dónde está el enemigo en la derecha o en la izquierda?.

La izquierda al revés. ¿Dónde está el enemigo en la derecha o en la izquierda?. Por: Noel Peralta Barreto | Miércoles, 05/02/2014 11:51 PM Salgamos a drenar la arrechera construyendo el poder popular Mientras la derecha da profundas muestras de debilidad y división, donde el fascismo es, por ahora, acusado por el sector opositor que intenta mimetizarse de chavista para tratar de pescar en el río revuelto de la fase más crítica de la guerra económica que aseguran traerá más desabastecimiento y desinversión, los críticos de izquierda algunos con razones de peso y otros aprovechando los comentarios de los primeros, se empeñan mayoritariamente en buscar en cada discurso del presidente Maduro y su gabinete, cada decisión, en cada acción y cada nombramiento para descubrir en ellos los rasgos de derecha para atacarlos con contundencia mientras escasean las críticas al verdadero enemigo de la clase trabajadora. En estos tiempos en que la revolución toma un segundo aire, después de la partida física del comandante supremo Hugo Chávez, con la ofensiva económica lanzada por el gobierno del presidente obrero Nicolas Maduro en su mayoría los críticos de la izquierda e izquierdistas están más ocupados en demostrar que el ajuste cambiario es neo liberal y poco dicen de los métodos que usa el capital para desestabilizar la moneda y con ellos intentar derrotar al gobierno, parece más importante hablar de los perjuicios provocados por el cambio a precio de SICAD de las divisas que de lo excluyente que resulta la venta de dólares solo a los venezolanos que poseen tarjeta de crédito y a los dueños de negocios. Con la ofensiva económica lanzada para controlar los precios se abrieron importantes brechas para hacer entender al pueblo en general porque la revolución habla de una lucha irreconciliable entre pobre y ricos, desmontando todos los argumentos de los ricos buenos que ayudan a la economía popular al demostrarse que todos juegan con el hambre y la miseria con tal de mantener y aumentar sus aberrantes privilegios conseguidos al explotar a los pobres, no solo por la compra de su mano de obra a precio de gallina flaca sino por las ganancias exorbitantes que están interesados en recibir por lo que esa mano de obra produce. Sin embargo, la izquierda parece más ocupada en las contradicciones lógicas y hasta necesarias debido a la diversidad de criterios que se generan dentro de la clase pobre, la que pretende hacerse del poder. Así en lugar de contribuir con la discusión crítica en los escenarios verdaderos de construcción del poder popular como en las comunas, consejos comunales, consejos de trabajadores, organizaciones de base, sindicatos, milicias bolivarianas, entre muchos otros, la mayoría se encuentran atrapados en el escenario mediático, tratando de contribuir al debate ideológico en esos espacios a control remoto, sin participar en la acción revolucionaria. Es fácil sentarse en la grada y criticar el pase que falló en el momento oportuno del partido de futbol pero otra cosa muy distinta es estar en donde se bate el cobre, con la presión de contrarios, compañeros y la fanaticada, tomando decisiones importantes e inmediatas bajo estas circunstancias. Resulta más fácil encontrar una crítica a la discusión del aumento de la gasolina y no a su uso discriminativo y consumista principalmente por quienes poseen carros, a la escasez de papel higiénico o de la leche que a las causas que la provocan, sin señalar a los que banalizan el concepto de patria diciendo tenemos patria pero no tenemos papel pa´ limpiase el , se ataca mas lo reformista que parece la ley de costos y su difícil implementación que a las estrategias que está usando la burguesía desapareciendo los productos para procurar que está medida que le ha ganado simpatía al presidente Maduro fracase y con ellas se derrumbe la esperanza del pueblo pobre en la revolución, son mayoría las que hablan de las reuniones del gobierno con opositores y burgueses empresarios pero muy poco se desenmascara el consumismo como estrategia de dominación de las masas a través de necesidades creadas, de la obsolescencia programada de los productos, las modas, las nuevas tecnologías que son solo retoques cosméticos y de la imposición de modos de vida que nos hacen dependientes de productos y costumbres ajenos a nuestra cultura. Parece que para algunos camaradas y otros no tan camaradas es más importante detectar las fallas internas del gobierno revolucionario que desenmascarar al capitalismo y su clase burguesa hegemónica e imperialista como enemigo real para poder construir una nueva hegemonía donde las mayorías sean los que determinen el rumbo del país y la manera de relacionarnos a nuestros semejantes, sin opresores ni oprimidos. Esto no quiere decir, que no hay que atacar nuestros errores para poder corregirlos, al contrario, se requiere que se dé en espacios de construcción colectiva acompañados de la acción revolucionaria y de propuestas bien fundamentadas. El fin de la transición del capitalismo al socialismo solo llegará cuando el pueblo trabajador se haga gobierno ejerciendo su poder constituyente y poniendo a su servicio al poder constituido, derrotando las estructuras burocráticas burguesas desde abajo hacia arriba, es decir, no esperando que un gobierno haga las transformaciones y le ponga todo en bandeja de plata, sino arrebatándole todo su poder con su capacidad organizativa y su conciencia socialista. Este es el espacio donde se requiere todo nuestro esfuerzo crítico para construir desde adentro la nueva hegemonía, aprovechando el apoyo del gobierno revolucionario que crea instancias organizativas y de lucha pero que son huecas si el pueblo trabajador no se las apropia y las pone a su servicio o mejor las transforma para adaptarlas a las necesidades reales determinadas en construcción colectiva mediante la práctica revolucionaria. El comandante Chávez logró convencer a un pueblo envenenado de anticomunismo, formado con anti valores individualistas y condicionado para querer vivir mejor y ser un consumista irracional, hasta convertirlo en un pueblo conciente de la necesidad de transformar a la sociedad mediante una revolución socialista acompañando en todo momento la crítica mediática al sistema capitalista de una práctica coherente a su discurso del cual se enriquecía. Por ello la crítica no puede limitarse a lo mediático, mas aun cuando la derecha en ese terreno nos lleva una gran ventaja. Solo el enemigo opositor de derecha y defensor del imperialismo burgués ha sido eficiente hasta el presente en utilizar el espacio mediático para destruir cualquier intento de emancipación de los pueblos por lo que en estos espacios es mucho más importante combatir a la derecha para contrarrestar su inmenso poder de convencimiento, ya que apela a siglos de programación cultural capitalista de la que ninguno está exento, Aprovechemos la constitución bolivariana y todas las leyes existentes para construir la nueva hegemonía, ocupando los espacios, construyendo nuevos espacios de acción revolucionaria, utilizando hábilmente las oportunidades únicas que nos brida el gobierno del presidente Maduro para construir la patria socialista y su propuesta de conformar el nuevo bloque histórico. Llevemos la crítica para ayudar a crear el gobierno comunal, para contribuir con el desarrollo del control obrero de las empresas del estado y de las privadas, a incidir en la creación de una cultura de paz basada en el mandamiento cristiano de amar a tus semejantes como a ti mismo, a adoptar el buen vivir como modo de vida armonioso con la pacha mama y todos los seres vivos que la componen. Hay que ocupar los espacios de las UBCH que hasta ahora son maquinarias capta votos para convertirlas en espacios de debate y construcción del socialismo, hagamos del polo patriótico un espacio de toma de decisiones colectivas del gobierno mientras el pueblo trabajador logré asumir el rol rector que le corresponde, no se deje escapar el congresos del PSUV como espacio para infiltrar la crítica transformadora que logre sacar del partido su estructura burocrática y arribista. Camaradas solo unidos venceremos la guerra económica y cultural que se ha desatado y se seguirá desarrollando mientras el pueblo siga avanzando sobre los espacios de poder que posee la burguesía y que solo detendremos cuando esté lo suficientemente maduro para derrotarlos definitivamente. Divididos le fallaremos a Bolívar, a Chávez, a nuestros mártires, a los pueblos que nos ven como su faro guía para la redención. Esta revolución escogió la única vía que el contexto histórico le permite, la vía de las elecciones por lo que para poder mantenerse en el poder debe seguir ganándolas, así que la crítica debe hacerse en escenarios apropiados que contemplen al tipo de participante que la recibe, de tal manera de que no se ahuyente a todo el que entra al espacio mediático buscando respuestas que le ayuden a justificar su defensa de la revolución y encuentre una ayudita para caer en el juego bien hilvanado de la derecha que se disfraza de popular. Noel Peralta Barreto @noellibre

martes, 4 de febrero de 2014

4 de Febrero de 1992: 22 años de la Insurrección Cívico-Militar y Día de la Dignidad Nacional

El 4 de febrero de 1992 ocurrió una Insurrección Cívico-Militar que se desarrolló simultáneamente en las principales ciudades del centro-occidente del país. Además de los comandantes a cargo de las operaciones -Hugo Chávez, Francisco Arias Cárdenas, Yoel Acosta Chirinos, Jesús Urdaneta y Miguel Ortíz Contreras-, unos 14 mayores, 54 capitanes, 67 subtenientes, 65 suboficiales, 101 sargentos de tropa y 2.056 soldados alistados, tomaron parte en el movimiento militar. Asimismo, grupos pequeños de civiles provenientes de distintas organizaciones de izquierda venezolanas participaron en la acción. La llamada Operación Zamora se escenificó en la zona centro-occidental de Venezuela, en los estados Aragua, Carabobo, Miranda, Zulia y el Distrito Federal (actual Distrito Capital), desde las 3:00 pm del 3 de febrero de 1992, hasta aproximadamente las 3:30 pm del día siguiente. Alrededor de 2.300 efectivos militares –300 oficiales y un poco más de 2.000 soldados que portaban una banda tricolor en el brazo– fueron movilizados para deponer al entonces presidente Carlos Andrés Pérez, que regresaba del foro económico de Davos. El movimiento en Caracas El eje del movimiento insurgente fue el entonces Distrito Federal (actual Distrito Capital), donde se concentran tradicionalmente los poderes públicos en Venezuela. Allí, desde las 11:00 pm del 3 de febrero, se escenificaron los enfrentamientos más intensos. La base de operaciones de los insurgentes, comandados por el Teniente Coronel Hugo Chávez Frías, estaba en el Museo Militar, en el 23 de Enero. Los principales puntos estratégicos de la capital, que sirvieron de escenario para las operaciones, fueron: la Residencia Presidencial La Casona, el Palacio de Miraflores, el Fuerte Tiuna, las Comandancias Generales del Ejército y la Armada, el Comando Regional número 5, el Comando de Seguridad Urbana de la Guardia Nacional, la sede de la Disip en el Helicoide, la sede de la Comandancia de la Policía Metropolitana en Cotiza, la sede de Venezolana de Televisión en los Ruices y la Base Aérea Francisco de Miranda. Una combinación de suerte y la oportuna reacción de sus ministros salvaron a Carlos Andrés Pérez de la captura y el derrocamiento. A su regreso de Suiza, fue recibido en el aeropuerto por el Ministro de la Defensa, general Fernando Ochoa Antich, y el Ministro de Interiores, Virgilio Ávila Vivas. Ya en la residencia presidencial, Pérez decidió trasladarse al Palacio de Miraflores tras una llamada de Ochoa Antich, quien le informó de la insurgencia en el Zulia. Gracias a esa súbita decisión logró evadir a los insurgentes, quienes estuvieron a pocos minutos de capturarlo. En consecuencia, a la medianoche, varios tanques y una unidad de paracaidistas intentaron tomar el Palacio de Miraflores. Pérez escapó nuevamente, esta vez hacia la sede de Venevisión, canal de televisión propiedad de su socio de décadas, Gustavo Cisneros. Desde allí condenó la rebelión, cerca de la 1:00 de la madrugada del 4 de Febrero. En Maracaibo la revolución se manifestó así: Francisco Arias Cárdenas, comandante del grupo de artillería misilística "José Tadeo Monagas", tomó a medianoche la casa del dirigente copeyano Oswaldo Álvarez Paz, gobernador del estado Zulia y se proclamó gobernador militar de la región, comunicando a través de la radio los motivos y razones de la insurgencia. Entre los principales puntos tomados en la región estaban: el puente sobre el Lago de Maracaibo, el Cuartel Libertador, los Destacamentos 33 y 35 de la Guardia Nacional, el Cuartel de Patrulleros de la Policía del Estado, la sede de la Disip, instalaciones petroleras de la Costa Oriental del Lago, y el canal 2 de televisión. La rebelión en Aragua y Carabobo: En Maracay, al mando del Teniente Coronel Jesús Urdaneta Hernández y del Teniente Coronel Jesús Ortiz Contreras, se sublevaron 3 batallones de la 41ª Brigada de Infantería Paracaidista, el Batallón “García de Sena” y el Batallón de Cazadores “General Vásquez”. Los combates de mayor intensidad ocurrieron en el Cuartel Páez, a dos cuadras del Palacio de Gobierno, en el Cuartel La Placera y en la base Libertador. Los rebeldes no lograron tomar la base ni apropiarse de los aviones. En la guarnición de Valencia se movilizaron el Batallón Blindado “Pedro León Torres”, el grupo de Artillería de Campaña Lara, el batallón de apoyo “José G. Lugo”, la Compañía de Comunicaciones y una Compañía de Honor. Durante unas 15 horas, los "insurrectos" como fueron llamados, tomaron puntos estratégicos como el Comando Regional Nº 2 de la Guardia Nacional. Rendición y desmovilización La sangrienta retoma del Palacio de Miraflores por parte de tropas del gobierno, a las 4:00 am, y el escape de Pérez, determinaron el fracaso de la operación, cuyo eje era la toma del centro del poder político. En la mayor parte del país, incluso en Caracas y sus alrededores, existía una gran confusión informativa y los rebeldes no tenían forma de comunicarse con la población en general; las únicas informaciones disponibles venían del gobierno y de las televisoras privadas. Para evitar un desenlace sangriento, como los ocurridos décadas atrás en Barcelona y Carúpano, se entregó el líder de la operación, el Teniente Coronel Hugo Chávez Frías. Pero la derrota militar se convirtió en una histórica victoria política de corto y largo plazo. El mismo 4F, y como parte de las condiciones de la rendición, se transmitió un mensaje de Hugo Chávez, cuyo propósito era reconocer el fracaso del movimiento insurgente y desmovilizar las fuerzas del Zulia, Aragua y Carabobo, a fin de evitar un mayor derramamiento de sangre. Pero al darle la libertad al líder de la insurgencia para expresarse sin que sus palabras fueran previamente grabadas y editadas, éste dio un mensaje de importantes consecuencias políticas. Saludó con calma a los venezolanos, se identificó como “el Comandante Chávez”, felicitó en los mejores términos a sus subordinados, reconoció la derrota "por ahora" del movimiento rebelde, asumió su responsabilidad en el alzamiento, se refirió a la posibilidad de “nuevas situaciones” para encaminar al país a un futuro mejor y entró en el imaginario colectivo presentando su insurgencia como bolivariana, es decir bajo los principios del Libertador Simón Bolívar. "En primer lugar quiero dar los buenos días a todo el pueblo de Venezuela” (…) "Compañeros: lamentablemente, por ahora, los objetivos que nos planteamos no fueron logrados en la ciudad capital; es decir, nosotros aquí en Caracas no logramos controlar el poder” (…) "vendrán nuevas situaciones. El país tiene que enrumbarse definitivamente hacia un camino mejor”. De esta manera se convirtió, en pocos segundos, en el rostro y la voz más conocida de Venezuela en las dos décadas siguientes y quedó en evidencia que el "liderazgo" político y militar Puntofijista cometió uno de los errores políticos más importantes de la historia moderna de Venezuela. ¿Qué antecedió al movimiento de los para entonces héroes anónimos? En 1983 la devaluación del bolívar marcó el fin de la “Gran Venezuela”, donde los altos precios petroleros y el elevado gasto público crearon una sensación de prosperidad que contrastaba con el aumento de la pobreza, la precariedad y el deterioro de los servicios públicos. Durante el gobierno de Jaime Lusinchi (1984-1989) se experimentó por última vez con el modelo de capitalismo de Estado vigente en las décadas anteriores, pero la corrupción, la disminución del nivel de vida y la represión social y política se incrementaron. Matanzas como la de El Amparo y Yumare demostraron el poder de fuerzas especiales y paramilitares como la Disip y el Cejap, mientras la corrupción llegaba a niveles nunca vistos. En las elecciones de 1988 se impuso Carlos Andrés Pérez. Apenas tomado el poder, éste decretó un paquete de medidas económicas de impacto fulminante sobre la población, sobre todo, el aumento de la gasolina, que hizo estallar la insurgencia popular del 27 de febrero de 1989. El surgimiento de nuevas organizaciones populares de base, la elección directa de alcaldes y gobernadores, y el distanciamiento de grandes grupos mediáticos como el 1BC y El Nacional de los partidos tradicionales, marcó el inicio de una crisis hegemónica, como no se veía desde los años 60, con la gobernabilidad completamente destruida por las luchas populares. La represión a la insurgencia del 27 de febrero fue seguida por luchas sociales de base que se extendieron ininterrumpidamente hasta 1993. ¿Cómo se forma la juventud armada revolucionaria? A finales de los 70, en torno a tres líderes militares, Hugo Chávez Frías, Francisco Arias Cárdenas (Ejército) y William Izarra (Aviación), se forman grupos o “logias” militares separadas que empezarán a colaborar y encontrarse entre sí, progresivamente. Un factor fundamental en la radicalización de estos militares, especialmente de Chávez e Izarra, es la influencia del PRV (Partido de la Revolución Venezolana), dividido del Partido Comunista y dirigido por el guerrillero Douglas Bravo, en el que militaba Adán Chávez, hermano del futuro comandante, quien se convierte en su enlace con esa organización, aunque otros militares y civiles también cumplían la misma función. Para principios de los 80, la actividad organizativa y conspirativa dentro de las Fuerzas Armadas es extensa, abarcando a veces grupos de más de ochenta oficiales, altamente organizados en círculos, protegidos por seudónimos y otros mecanismos de seguridad. En ese contexto, William Izarra fundará, primero, el ER-83 y luego ARMA, mientras que Hugo Chávez organizará el Comité de Militares Bolivarianos, Patrióticos y Revolucionarios y el Ejército Bolivariano Revolucionario, movimientos que más adelante se convertirán en el MBR-200, cuyos miembros harán el legendario juramento en el Samán de Güere, en 1983. A medida que avanzaba la década, estas tramas conspirativas se extendían dentro y fuera del mundo militar, ramificándose entre ciertas organizaciones de izquierda, consolidándose a medida que sus dirigentes avanzaban en la jerarquía militar. Pero no todos estaban de acuerdo con sus principios políticos, y algunos eran de carácter más bien reaccionario: todavía es objeto de especulaciones el tema de cuántas conspiraciones más existieron y si estas involucraban oficiales de alto nivel, especialmente generales –como Ítalo del Valle Alliegro, ministro de la Defensa de Carlos Andrés Pérez–, e importantes figuras políticas, como Arturo Sosa, quien fuera más adelante rector de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB). En 1993-94 se hablaría incesantemente de un golpe de derecha, cuyos responsables estaban, al parecer, en el Alto Mando Militar. Pero sea como sea, la insurgencia de febrero de 1992 fue protagonizada por los llamados COMACATES –Comandantes, Capitanes y Tenientes–, es decir, oficiales de mediana graduación, y hegemonizada por un proyecto nacionalista y revolucionario, que sería el resultado de la colaboración de más de una década entre la izquierda civil y militar. Día de la Dignidad Nacional Hace dos décadas, el levantamiento militar rebelde bolivariano del 4 de febrero de 1992 forzó la agonía y muerte del Pacto de Punto Fijo que había comenzado en 1989, tras la explosión social ahogada con fuego y muerte por Carlos Andrés Pérez. Hoy, 20 años después que el líder de la Revolución Bolivariana diera el primer paso para acabar con la miseria en la que tenían sumergido al pueblo los gobiernos de la Cuarta República, motivo suficiente para inspirar la rebelión cívico-militar, se celebra el Día de la Dignidad Nacional y se construye una nueva historia basada en los principios ideológicos del libertador Simón Bolívar, Ezequiel Zamora y Simón Rodríguez, que se manifiestan en beneficios directos para el pueblo venezolano. Fuente: http://www.vtv.gob.ve/index.php/nacionales/76262-4-de-febrero-a-veinte-anos-de-la-insurreccion-civico-militar-y-dia-de-la-dignidad-nacional-

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